5/1/10

RECHAZADO POR LOS HOMBRES


La lectura de hoy se encuentra en Lucas 4:14-30. Nos relata la historia de cuando Jesus regreso a Nazaret, el lugar donde se había criado, pero no llevó a cabo allí ningún milagro. La Biblia cuenta que Su fama se había extendido y todos esperaban ver las obras que había hecho en lugares como Capernaúm. Un día sábado, Jesus entró a la sinagoga y le dieron el privilegio de leer la Escritura. El escogió el Libro del profeta Isaías y leyó, “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.”


Después de leer, Jesus se sentó y todos se le quedaron viendo. Jesus entendió que todo lo que ellos querían era que El comenzara a hacer milagros. Pero Jesus no hizo ninguno. Esto nos enseña que el poder de Dios no nos es dado para presumir o para demostrarlo. No nos bendice Dios con dones para que asombremos al mundo y nos sigan. El poder se nos da para ejercerlo bajo la directa supervisión y dirección de Dios. Por tanto, el que se dice profeta, debe estar sujeto a Dios y hablar cuando Dios lo dirija. El que tiene don de sanidad, debiera esperar a que Dios le dé la orden de orar por aquellos enfermos que han de ser levantados. Es importante recordar que alejados de Dios, vamos a cometer graves errores.


Y no importa si la gente acaba rechazando el ministerio o el don que Dios te ha dado. No importa si la multitud se desilusiona de tu incapacidad para llevar a cabo señales y prodigios. Así mismo le ocurrió a Jesus. La gente lo rechazo tanto que hasta lo quisieron matar. “Pero el pasó en medio de ellos y se fue.” Así hará Dios contigo si permites que El guie tu vida. Preferible ser rechazado por los hombres que ser rechazado por Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada